THE OFFICE TP

THE OFFICE TP
The office VS Posmodernismo y nuevos medios

¿Muerte de la Sitcom o evolución?

Qué difícil y qué fácil es comparar The Office con otras sitcoms. Encarándolo por el lado de los estereotipos de personajes, sin lugar a dudas encontramos referencias claras. Por ejemplo, la locura de Dwight se puede ver reflejada en la locura de Kramer, de Seinfield.

Nunca se sabe con lo que pueden salir, sus actitudes distan de lo coherente en relación a otros personajes, pero son verosímiles dentro de la diégesis. La diferencia es que poco importa porque Kramer está loco, pero sí nos interesa conocer más a Dwight, encontrarle una razón de actuar. Al ser un reality show, nos adentramos más en su psicología y hasta de algún modo se puede llegar a explicar por que realmente es así.

La cámara continuamente está evidenciando las dos caras de la situación, lo que pasa realmente y lo que piensan los personajes del hecho. Cuando son entrevistados, cual el confesionario de gran hermano, nunca vemos la cara del que tiene poder, porque este no tiene presencia conciente. El total de la sitcom nos muestra como son realmente los personajes, y en el momento de ser juzgado frente a frente es donde el espectador decide por su propia voluntad si esto es cierto o no. Claro, que la edición y las preguntas capciosas – que a pesar de no escucharlas intuimos que existen – son las responsables de ponerlo en evidencia.

En Scrubs, esto funciona como evocaciones mentales de JD. Ahí es cuando entendemos por qué el personaje reacciona como reacciona, con sus alucinaciones vívidas.

En My name is earl, por ejemplo, el uso del narrador, de la voz en off del personaje principal, es el que nos conduce a la verdadera conducta

En Grounded for life los flashbacks, mostrando como fueron los hechos según varios personajes y descubriendo la verdad al final de cada capítulo, es lo que los pone en evidencia.

En Seinfield, el momento del monólogo de Jerry, es lo contrario. Nosotros conocemos la intimidad de antemano, y después lo vemos frente al público y entendemos porque es así cuando está trabajando.

En The Office ya no hay risas del público de fondo, como pasaba en con las clásicas sitcoms de hace solo unas décadas, ya casi dos, atrás.

El público acá se manifiesta del lado más intenso. Se podría decir que ya salen del teatro en que estaban encerradas por un público que aplaudía sacándole la carga realista, a un público más omnisciente y se dedica a observar. Ahora las sitcoms están convirtiéndose en algo más que situaciones cómicas de por sí. Weeds, por ejemplo, cumple todos los requisitos de sitcom, aunque la gracia está en la desgracia. No tiene momentos cómicos, sino dramáticos, pero que inevitablemente hacen reír.

The Office, es en esencia similar. Es el vouyerismo de mirar a los personajes, que más allá de las bromas de Jim, no hay nada específico que quiera hacer reír por sí mismo. Michael se disfraza para hacer causar gracia, pero nosotros no nos reímos porque lo logra, sino porque siempre queda haciendo el ridículo. Es lo cruel de los personajes, la exposición de estos, lo que causa gracia, más allá de las situaciones que generen. Es el formato reality el que nos pone en una situación de juzgar desde otra mirada mucho más profunda. En cuanto al espacio, salvo pocas excepciones, todo transcurre en el ámbito laboral. La cámara, no sigue a los personajes en su vida diaria salvo que este en horario de oficina o en ese contexto. Así ocurre en la mayoría de las series que transcurren en un lugar laboral, como Spin city por ejemplo. Pero aún así, el contacto con algo privado no sería tan destacable como para enriquecer al personaje. En The Office el vouyerismo es la esencia, como lo son los realitys.

Esta evolución de la sitcoms corresponde directamente a los nuevos medios. Y es que la privacidad ya casi es un mito. Todas las interfaces que nos permiten comunicarnos, son las mismas que nos ponen en evidencia todo el tiempo. No es causal que los realitys show y hollywood´s true stories sean tan populares en esta época. El héroe mítico ya no existe, es un ser humano y los medios hacen todo lo posible para ponerlo en el mismo estrato, hasta en el mismo lugar que lo contenía en solo una situación cómica. Lo cual es coherente con Jameson, y con quizás la plenitud del posmodernismo. Que sea una remake nos sitúa en la época de mercado que estamos atravesando.

Las series cómicas en la modernidad, eran parodias de otras series o películas que reflejaban el movimiento de la época. En plena guerra fría el surgimiento de los espías derivó en James Bond y así a la parodia de esto: el súper agente 86. Lo mismo ocurre con Police Squad!, donde se evidencia la torpeza de los policías.

Ahora, ya se confía en un producto consolidado más que en el género especifico o en burlarse de él. Lo que tiene éxito o lo tuvo, lo va a seguir teniendo, apoyándose tanto en las mezcla de todo, en la fórmula reversionada o directamente en los recuerdos que hayan quedado.

Igualmente, cualquier repercusión favorable siempre deriva en productos similares. En España, hay una serie de sketch cómicos que reflejan los acontecimientos de una oficina, también desde una cámara omnisciente puesta en una máquina de café que se llama Camera Cafe.

The it crowd, nos lleva de vuelta a Inglaterra de la mano de los personajes más freaks y alejados de la empresa. El sector informático, parte fundamental para el funcionamiento y más relegada por el resto, casi desprestigiando su gran labor

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